El Fondo Monetario Internacional ajustó a la baja su estimación de crecimiento para México en 2025, proyectando ahora una contracción del 0.3 % en lugar del crecimiento modesto esperado previamente. Este recorte obedece a la escalada de incertidumbres comerciales y políticas tanto en Estados Unidos como en Europa.
Junto a México, otras naciones emergentes han visto sus pronósticos revisados debido a la volatilidad de los precios de los energéticos y las tensiones geopolíticas. El FMI destacó que la imposición de aranceles y el nerviosismo en los mercados internacionales pesan sobre la inversión extranjera.
En comparación, la OCDE había proyectado un crecimiento de apenas 0.4 % para México en 2025, cifra todavía insuficiente para impulsar la creación de empleo frente al aumento de la población activa . La divergencia entre organismos subraya la complejidad del panorama económico.
Ante este escenario, analistas sugieren reforzar el gasto en infraestructura y educación, así como avanzar en la consolidación fiscal. Asimismo, llaman a mantener una política monetaria prudente para contener presiones inflacionarias sin sofocar la recuperación.



