El director del Foro Económico Mundial (FEM), Borge Brende, ha declarado que el mundo se enfrenta a la situación geopolítica y geoeconómica «más compleja» en décadas, lo que está generando un «impacto muy negativo» en el crecimiento global. Brende hizo estas declaraciones antes de la reunión del foro multilateral en Tianjin, China, conocida como el «Davos de verano», y advirtió que, de no lograr reactivar el crecimiento, podríamos enfrentar una «década de menor crecimiento».
La reunión del FEM en Tianjin cobra particular relevancia al producirse poco después de la participación de Estados Unidos en el conflicto entre Irán e Israel, y tras meses en los que la economía mundial ha sido golpeada por una guerra arancelaria iniciada por el presidente estadounidense, Donald Trump. Estas tensiones se suman a las ya sombrías proyecciones económicas: en junio, el Banco Mundial redujo su pronóstico de crecimiento mundial para 2025 del 2.7% al 2.3%, siguiendo una reducción similar por parte del Fondo Monetario Internacional. Brende indicó que es aún pronto para predecir el impacto total de los aranceles de Trump, pero señaló que la «globalización tradicional» está transformándose en un «sistema diferente», lo que representa un «nuevo capítulo» dado que el comercio solía ser el principal motor del crecimiento.
China, anfitriona del evento y país que se espera que contribuya con casi el 30% del crecimiento mundial en 2025, atraviesa un momento económico incierto, marcado por una crisis en el sector inmobiliario y un lento gasto interno. Sin embargo, Brende afirmó que «China realmente importa» y está orientando su economía hacia el comercio digital, los servicios y un mayor consumo interno. Beijing ha implementado medidas agresivas, como recortes de tasas y la cancelación de restricciones a la compra de viviendas, aunque muchos economistas siguen siendo escépticos sobre si el país logrará su objetivo oficial de crecimiento del 5% para 2025.
Ante la amenaza de la guerra comercial que afecta a esta potencia manufacturera, China está explorando tecnologías emergentes como la inteligencia artificial (IA) como posibles nuevas fuentes de crecimiento. Brende sugirió que, si bien el comercio seguirá siendo importante, las nuevas tecnologías, incluida la IA, «quizás puedan… reemplazar el importante papel que tuvo el comercio» al proporcionar el impulso de productividad necesario para «evitar una década de crecimiento lento». La reunión en Tianjin, a la que asisten figuras como el ex primer ministro británico Tony Blair y donde el primer ministro chino, Li Qiang, pronunciará un discurso inaugural, refleja la urgencia global de encontrar soluciones ante la compleja coyuntura actual.



