Según la encuesta, la mayoría de los 26 economistas consultados anticipa que el Banco de México (Banxico) reducirá en 50 puntos base su tasa de referencia, situándola en 8% durante su próxima reunión del 3 de julio. Este ajuste sería el cuarto consecutivo de igual magnitud desde que comenzó el ciclo de relajación monetaria en 2024, tras el pico histórico de 11.25% alcanzado para contener la inflación postpandemia.
Los analistas que respaldan el recorte de 50 pb argumentan que la desaceleración de la inflación y la debilidad económica justifican un estímulo adicional. Sin embargo, algunos economistas prefieren un recorte menor de 25 pb o incluso mantener la tasa sin cambios, dadas las presiones inflacionarias subyacentes y la reciente decisión de la Reserva Federal de EE. UU. de no bajar sus propias tasas.
La inflación general de mayo superó la meta de Banxico, lo cual generó cierto debate dentro de la Junta de Gobierno. En su rueda de prensa posterior a la encuesta, el subgobernador Jonathan Heath advirtió sobre la necesidad de moderar el ritmo de recortes futuros, sugiriendo que podría optarse por ajustes más conservadores si las presiones de precios persisten en sectores clave de servicios y energía.
De concretarse el recorte de 50 pb, la tasa de referencia de México quedaría en su nivel más bajo en tres años. Esto busca reactivar el crecimiento económico, actualmente cercano a la parálisis técnica, al facilitar el acceso al crédito y reducir los costos de financiamiento para empresas y hogares, mientras se mantiene cierto margen de maniobra frente a riesgos externos y la volatilidad global.



