La próxima semana se perfila crucial para la economía mexicana con la difusión de indicadores clave que ofrecerán una panorámica actualizada de su desempeño. Entre los datos más esperados se encuentran los de remesas, el consumo privado, el empleo formal y la actividad industrial y comercial. La información sobre remesas, en particular, adquiere especial relevancia a la luz de los recientes anuncios de la administración entrante.
La presidenta electa, Claudia Sheinbaum, ha revelado medidas innovadoras para incentivar y facilitar el flujo de remesas al país. La propuesta central elimina los impuestos a las remesas enviadas vía transferencia bancaria, buscando reducir el costo de envío para los migrantes. Adicionalmente, se contempla el reembolso del 1% del valor para las remesas recibidas en efectivo, siempre y cuando se haga uso de la tarjeta Finabien. Estas iniciativas buscan optimizar un flujo de capital vital que, en 2024, representó el 4% del Producto Interno Bruto (PIB) mexicano y alcanzó un récord de 63 mil 313 millones de dólares.
La importancia de las remesas es innegable, siendo un pilar fundamental para el sostenimiento de miles de familias y un motor para el consumo interno. La transparencia en el envío y recepción de estos fondos, junto con las nuevas políticas, podría potenciar aún más su impacto económico y social. La atención se centrará en cómo estas medidas se traducen en un mayor volumen y en la optimización de los costos para los beneficiarios, mientras los próximos indicadores económicos permitirán evaluar el pulso general de la actividad y el mercado laboral.



