El Gobierno de los Estados Unidos anunció el 14 de julio de 2025 la terminación del Acuerdo de Suspensión de la Investigación Antidumping sobre las importaciones de tomate fresco procedente de México, vigente desde 2019. Bajo la cláusula XI.B del pacto, el Departamento de Comercio emitió una orden antidumping que impone un arancel compensatorio del 17.09 % a la mayoría de las exportaciones mexicanas de este producto.
Desde Washington, la Secretaría de Comercio defendió la medida como un mecanismo para proteger a los agricultores estadounidenses de prácticas comerciales que, según ellos, han “hundido” los precios locales. En su comunicado, el secretario Howard Lutnick afirmó que la decisión está en línea con la política comercial actual y busca restablecer un precio justo para el sector nacional.
Por su parte, las secretarías mexicanas de Economía y Agricultura calificaron la resolución como “injusta” y “contraria” a los intereses tanto de productores de México como de consumidores en EE.UU. Señalaron que la competitividad del tomate mexicano se basa en la calidad y no en prácticas desleales, y advirtieron que dos de cada tres tomates consumidos en EE.UU. provienen de México, por lo que la cuota se traducirá en un alza de precios difícil de compensar.
En los últimos noventa días, autoridades mexicanas y tomateros nacionales presentaron propuestas para mantener el acuerdo, ofreciendo condiciones ventajosas para ambos mercados, pero no fueron aceptadas por “razones políticas”. México buscará restablecer la suspensión de la medida, apelando al precedente de 2019, cuando el pacto se reactivó cuatro meses después de haberse cancelado.
Mientras tanto, el sector agrícola mexicano intensificará la búsqueda de nuevos mercados y el desarrollo de cadenas de valor con valor agregado, con la mira en diversificar destinos y reducir vulnerabilidades ante futuras disputas comerciales.



