El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha señalado que las tensiones comerciales persistentes continúan empañando el panorama económico global, una advertencia que llega en un momento de creciente incertidumbre internacional. El organismo multilateral prevé una próxima revisión de sus previsiones de crecimiento mundial, lo que sugiere una posible desaceleración o ajustes a la baja en las expectativas de expansión económica.
La «guerra de aranceles» y las disputas comerciales entre las principales potencias económicas están generando un impacto negativo directo en el comercio internacional, las cadenas de suministro y la inversión transfronteriza. Esta situación no solo ralentiza el crecimiento, sino que también introduce un elemento de imprevisibilidad que dificulta la planificación a largo plazo para las empresas y los gobiernos. La incertidumbre sobre futuras políticas comerciales es un factor clave que está frenando el optimismo en los mercados.
La insistencia del FMI en el impacto de estas tensiones subraya la necesidad de una mayor cooperación multilateral y la resolución pacífica de las disputas comerciales. Si bien algunos países pueden argumentar que las medidas proteccionistas defienden la industria nacional, el efecto acumulativo a nivel global puede ser perjudicial para todos. La revisión de las previsiones del FMI será un indicador crucial de la magnitud de este desafío y la urgencia de encontrar soluciones que promuevan un comercio más abierto y equitativo.



