La deuda pública de México ha escalado hasta superar los 18 billones de pesos en el primer semestre de 2025, marcando un incremento del 7.6% respecto al cierre de 2024 y un 10.3% más en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este aumento significativo, informado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), sitúa el saldo de la deuda en 18 billones 075.5 mil millones de pesos, generando un debate crucial sobre la trayectoria fiscal del país.
A pesar de este incremento en el endeudamiento, la SHCP sostiene que las finanzas públicas se mantienen en equilibrio. Hacienda atribuye esta estabilidad a un ejercicio prudente del gasto y a un «crecimiento significativo» en los ingresos presupuestarios, que aumentaron un 10.3% anual. La recaudación tributaria superó las expectativas en 81 mil millones de pesos, con el Impuesto Sobre la Renta (ISR) y el Impuesto al Valor Agregado (IVA) mostrando desempeños robustos. Además, la SHCP destaca que la variación cambiaria contribuyó a un ahorro de 297 mil millones de pesos en el saldo de la deuda.
Sin embargo, el continuo crecimiento de la deuda pública, incluso con un buen desempeño de los ingresos, exige un análisis crítico. Aunque la SHCP subraya que la deuda se mantiene en una senda sostenible (51.4% del PIB al cierre de 2024), la velocidad de su incremento en 2025 podría generar preocupaciones a futuro sobre la carga de intereses y la flexibilidad fiscal. Es fundamental que las autoridades mantengan una disciplina presupuestaria estricta para asegurar que el nivel de deuda no comprometa la estabilidad económica a largo plazo.



