El Ministerio de Economía de Argentina ha anunciado la interrupción de sus compras de dólares, una medida estratégica tomada en un contexto de volatilidad de tasas de interés y a la luz de la necesidad de mantener el orden fiscal. Esta decisión, anunciada por el ministro Luis Caputo, tiene como objetivo principal evitar la inyección de más pesos en el mercado, lo que podría avivar las presiones inflacionarias y cambiarias.
En los últimos dos meses, el Tesoro había estado comprando dólares mediante «block trades» para cumplir con la meta de acumulación de reservas acordada con el Fondo Monetario Internacional (FMI), logrando acumular cerca de 1.5 mil millones de dólares. Sin embargo, la operación implicaba la emisión de pesos, un factor que ahora la administración busca evitar para no desequilibrar el sistema.
La política de interrupción de estas compras refleja un delicado equilibrio que el gobierno debe mantener. Por un lado, necesita seguir acumulando reservas para fortalecer la economía y cumplir con sus compromisos internacionales. Por otro, debe contener la volatilidad de la moneda y la inflación, que sigue siendo una de las principales preocupaciones de la población. La decisión demuestra que, en la coyuntura actual, el gobierno está priorizando la estabilidad a corto plazo sobre la meta de reservas.
El panorama económico de Argentina sigue siendo complejo. La tensión entre el control de la liquidez y la acumulación de reservas subraya el desafío que enfrenta el gobierno para estabilizar la economía.



