El gobierno mexicano ha lanzado el programa «Plan México» como una respuesta directa a las prácticas comerciales desleales de Asia, un problema que ha afectado a la competitividad de la industria nacional. Así lo ha señalado Nacional Financiera (NAFIN), que ve en el plan una oportunidad para fortalecer a las pequeñas y medianas empresas (pymes) y para sustituir las importaciones asiáticas con productos mexicanos. La iniciativa busca un equilibrio entre la necesidad de un comercio abierto y la protección de la industria nacional.
Sin embargo, el plan se enfrenta a un desafío considerable. El desequilibrio comercial con China, en particular, es un problema de proporciones. México ha sido utilizado como una plataforma por las empresas chinas para exportar sus productos a Estados Unidos, lo que ha generado una gran presión sobre la industria nacional. El plan del gobierno busca revertir esta tendencia a través de la promoción de la inversión en tecnología y en la infraestructura de las pymes.
El «Plan México» es una apuesta por el futuro de la economía. El éxito de la iniciativa dependerá de si se puede traducir la inversión en un crecimiento de la productividad y en la creación de empleos de calidad. La nueva estrategia de comercio exterior de México es un recordatorio de que en la economía global, la política y el comercio están estrechamente interconectados.



