La planta de Bayer en Tlajomulco, Jalisco, celebra 40 años de liderazgo en la investigación y desarrollo de semillas de maíz, un producto fundamental para la alimentación en México. Desde su apertura en 1985, ha invertido más de 200 millones de pesos anuales en mejorar la conservación genética, el trabajo en viveros de investigación y el procesamiento de semillas. Hoy, el centro no solo es un referente nacional, sino también un punto clave para la seguridad alimentaria global.
El proceso de mejoramiento de semillas ha evolucionado significativamente en estas cuatro décadas. Según Humberto Gutiérrez Gaytán, líder de producción para Bayer en Latinoamérica, la transición de «seleccionar» a «diseñar» semillas ha marcado un cambio fundamental. Mientras que antes el proceso era manual y dependía de la naturaleza, ahora, la ciencia y la tecnología permiten diseñar genéticamente las semillas desde su inicio, acelerando el desarrollo y optimizando el uso de recursos.
Una de las innovaciones más destacadas de la planta es VITALA (Preceon Smart Corn System), un sistema agronómico inteligente para la producción de maíz. Este híbrido de maíz, de menor altura y mayor resistencia, ha demostrado ser más resistente a condiciones climáticas extremas y mejora la tolerancia al estrés hídrico. Además, su eficiencia en el uso del suelo ha permitido duplicar la densidad de siembra en regiones como Sinaloa.
El centro de Tlajomulco no solo se dedica a la mejora genética, sino también a la ciencia de datos, integrando esta tecnología para optimizar el uso de insumos y ofrecer soluciones agrícolas más sostenibles. Con equipos de vanguardia y un enfoque en la innovación, Bayer sigue avanzando hacia la seguridad alimentaria global, apoyando a más de 30 países alrededor del mundo.



