El Senado de la República fijó una postura institucional frente a la intervención militar realizada en territorio de la República Bolivariana de Venezuela, al condenarla de manera explícita por considerarla una violación al derecho internacional y a los principios establecidos en la Carta de las Naciones Unidas. El pronunciamiento fue emitido por la Mesa Directiva, encabezada por la senadora Laura Itzel Castillo Juárez, y se presenta como una reafirmación de la línea histórica de la política exterior mexicana.
En el comunicado, la Cámara de Senadoras y Senadores subraya que México ha sostenido de forma constante una política exterior basada en la no intervención, el rechazo a las injerencias extranjeras, la autodeterminación de los pueblos y la solución pacífica de las controversias. Estos principios, recuerda el documento, se encuentran consagrados en el Artículo 89, fracción X, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, lo que obliga al Estado mexicano a rechazar cualquier acción que implique el uso unilateral de la fuerza en el ámbito internacional.
El posicionamiento del Senado se inscribe en un contexto de tensiones regionales y discusiones globales sobre el papel de los organismos multilaterales ante conflictos armados. Desde esta perspectiva, el pronunciamiento no solo expresa una condena específica, sino que busca reforzar la vigencia del marco jurídico internacional como base para la convivencia entre Estados.
Asimismo, el Senado señala que acompaña la posición expresada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, quien ha sostenido que los conflictos internacionales deben resolverse exclusivamente por vías políticas, diplomáticas y pacíficas. En ese sentido, el comunicado incluye un exhorto directo a la Organización de las Naciones Unidas para que asuma de inmediato el papel que le corresponde en la preservación de la paz en el continente.
El documento concluye con la reiteración del compromiso de México con la defensa del orden jurídico internacional y con el respeto irrestricto a la soberanía de los pueblos. Esta postura refuerza la continuidad de la política exterior mexicana y marca una posición clara del Poder Legislativo frente a escenarios de intervención armada, subrayando la relevancia de los mecanismos diplomáticos y multilaterales como vía para la resolución de conflictos internacionales.



