La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que este lunes 12 de enero sostuvo una llamada telefónica con Donald Trump en la que, de manera directa, descartó una intervención militar de Estados Unidos en territorio mexicano para combatir a los cárteles. “Eso no está sobre la mesa”, respondió al ser cuestionada en su conferencia matutina, tras una conversación que describió como breve, de alrededor de 15 minutos, y que —dijo— ella buscó después de que Trump había insistido públicamente en la posibilidad de enviar tropas a México.
Sheinbaum explicó que Trump reiteró su oferta de “ayuda” con fuerzas en México, pero la presidenta señaló que no es necesario y subrayó dos límites: la soberanía y la integridad territorial. Afirmó que el mandatario estadounidense no insistió más allá de plantearlo como una posibilidad “si México lo pidiera”, y que el intercambio se mantuvo en un tono cordial.
Además del tema de seguridad, Sheinbaum informó que hablaron de disminución del tráfico de drogas, así como de comercio e inversiones, bajo un marco de “respeto mutuo”. En ese mismo sentido, detalló que compartió con Trump información sobre acciones realizadas por su gobierno: detenciones vinculadas a grupos criminales, incautaciones y resultados operativos. En la conversación, también afirmó que se ha observado una reducción del 50% en el cruce de fentanilo de México hacia Estados Unidos y que las muertes por fentanilo se han reducido aproximadamente 43%. Sheinbaum sostuvo que Trump reconoció avances, aunque señaló que “se puede hacer más”, a lo que ella respondió que, en efecto, es posible reforzar el esfuerzo, pero que ya se está trabajando.
El contacto ocurre en una semana marcada por mensajes más duros desde Washington. Un día antes, el canciller Juan Ramón de la Fuente habló con el secretario de Estado, Marco Rubio, para dar seguimiento a la cooperación fronteriza, insistiendo en “respeto irrestricto a la soberanía e integridad territorial” y en colaboración sin subordinación. Del lado estadounidense se planteó la necesidad de “acciones concretas” contra redes violentas y contra el tráfico de fentanilo y armas.
Otro punto abordado, según Sheinbaum, fue Venezuela: Trump preguntó su opinión y la presidenta reiteró la postura mexicana de rechazo a las intervenciones. Precisó que en la llamada no se trató el tema del traslado de Nicolás Maduro ni se discutió Cuba, aunque dejó abierta la posibilidad de que México pudiera facilitar comunicación si ambas partes lo aceptan. La presidenta también indicó que el embajador Ronald Johnson estuvo en Palacio Nacional, aunque no participó en la llamada.



