La Fiscalía General de la República (FGR) tendrá listo la próxima semana el dictamen sobre el descarrilamiento del Tren Interoceánico ocurrido el 28 de diciembre de 2025 en Oaxaca, informó la presidenta Claudia Sheinbaum. El tema fue abordado en una reunión en Palacio Nacional con la fiscal Ernestina Godoy, en la que —según explicó la mandataria— se dio seguimiento a asuntos de interés para el gobierno federal, “sin afectar” la autonomía de la institución.
El accidente se registró a la altura del poblado de Nizanda, en el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec. En los reportes integrados en el documento se señala un saldo de al menos 14 personas fallecidas y decenas de lesionados; en distintos recuentos se mencionan 98 y 109 heridos, mientras la Secretaría de Marina (Semar) indicó que en el tren viajaban 250 personas y detalló el despliegue para las labores de búsqueda y rescate (360 elementos, vehículos, ambulancias terrestres y aéreas, y un dron táctico).
El dictamen de la FGR será clave por dos razones. La primera es técnica: deberá establecer una primera determinación sobre las causas del descarrilamiento. La segunda es institucional: su contenido puede marcar el rumbo de responsabilidades y de decisiones administrativas posteriores, en un caso que ya atrajo atención pública por la magnitud del saldo y por tratarse de un proyecto estratégico para el gobierno.
En paralelo, hay líneas de revisión abiertas desde el Ejecutivo. La Secretaría Anticorrupción, encabezada por Raquel Buenrostro, informó previamente que mantiene investigaciones en curso a servidores públicos, proveedores y empresas para descartar omisiones en procesos vinculados al Tren Interoceánico. Además, la presidenta ha planteado la necesidad de priorizar y acelerar la reparación integral del daño para las víctimas, un punto que cobra relevancia en la fase posterior al dictamen, cuando se definan con mayor claridad las medidas de atención y posibles responsabilidades.
En el mismo bloque de temas ferroviarios, Sheinbaum también se refirió al proyecto del Tren México–Puebla–Veracruz. Indicó que no iniciará obras este año porque la Semar analiza su viabilidad, con la intención de mejorar la vía existente para permitir el paso de trenes de pasajeros. El mensaje, en conjunto, coloca el foco en dos planos: la seguridad y supervisión de infraestructura ya operativa, y la planeación de nuevos trazos bajo criterios de factibilidad.



