La temporada 2025-26 de la NFL da su fin con un clásico del fútbol americano profesional: los Seattle Seahawks y los New England Patriots se enfrentarán en el Super Bowl LX el domingo 8 de febrero de 2026, en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California.
La llegada de estos dos equipos al partido más importante de la temporada no fue lineal. Los Patriots, con un registro de 14-3 en temporada regular, aseguraron su lugar tras imponerse por un ajustado 10-7 contra los Denver Broncos en la final de la AFC.
Mientras tanto, los Seahawks también cerraron la temporada con un 14-3 y ganaron la final de la NFC tras vencer 31-27 a Los Angeles Rams. Para Seattle, esta será la cuarta aparición en un Super Bowl, la primera desde 2014, y para Los Patrios, esta será la 12ª aparición.
Este enfrentamiento adquiere una dimensión adicional por su contexto histórico: se trata de una revancha del Super Bowl XLIX, recordando al 2015 por un final polémico y defensivo, cuando los Patriots se impusieron en uno de los juegos más discutidos de la década anterior.

Más allá de la historia compartida, las trayectorias recientes de ambos equipos reflejan tendencias distintas dentro del deporte. New England llega con la intención de consolidar un nuevo ciclo competitivo tras cambios en su estructura y liderazgo técnico, mientras que Seattle busca reivindicar el proyecto que ha ensamblado alrededor de su defensa y un ataque equilibrado liderado por Sam Darnold.
Desde una perspectiva industrial, el Super Bowl LX se mantiene como uno de los eventos deportivos de mayor impacto global, no solo por su audiencia masiva, sino también por la acumulación de narrativas deportivas y culturales que lo acompañan. La definición de este campeonato servirá como un punto de referencia para evaluar el desarrollo de franquicias históricas y emergentes dentro de un deporte que sigue expandiendo su alcance dentro y fuera de Estados Unidos.



