El gobierno de Cuba denunció un nuevo endurecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos, al que acusa no solo de mantenerse vigente, sino de intensificarse mediante acciones que buscan aislar aún más a la isla y obstaculizar cualquier forma de apoyo externo. La denuncia fue planteada en México, en un acto oficial conmemorativo del 173 aniversario del natalicio de José Martí.
Durante la ceremonia realizada en el Centro Cultural José Martí, la jefa segunda de misión de la embajada cubana en México, Johana Tablada, sostuvo que Washington ha ampliado la persecución contra actores que intentan ayudar a Cuba, incluyendo empresas, bancos y terceros países. Según explicó, actualmente se están “criminalizando” operaciones básicas como el envío de barcos con alimentos y combustible, insumos esenciales para el funcionamiento cotidiano del país.
La diplomática subrayó que estas medidas tienen un impacto directo en la población, al limitar el acceso a energía, transporte y productos básicos. Afirmó que el objetivo de esta política es asfixiar económicamente a la isla para provocar inestabilidad interna y debilitar su capacidad de decidir su propio rumbo político. En ese sentido, señaló que el bloqueo no es solo una disputa bilateral, sino un mecanismo con efectos humanitarios y sociales profundos.
Tablada enmarcó esta situación dentro de una historia más amplia de tensiones entre ambos países, que, según dijo, incluye desde la instalación de la base naval de Guantánamo hasta las actuales medidas coercitivas unilaterales. Frente a ese panorama, recurrió a la figura de José Martí como referente político y moral, destacando su pensamiento antiimperialista y su defensa de la soberanía como elementos que siguen guiando la postura del Estado cubano.
En el plano internacional, la representante diplomática agradeció de manera explícita la posición de México, al que reconoció por su voto constante en foros multilaterales a favor del fin del bloqueo y por mantener una relación de cooperación y solidaridad con Cuba. Destacó que ese respaldo tiene relevancia regional, al reflejar una postura histórica de respeto a la autodeterminación de los pueblos.
Finalmente, Tablada afirmó que Cuba mantiene su disposición a sostener una relación respetuosa y civilizada con Estados Unidos, siempre que se base en el reconocimiento mutuo y la no injerencia. Sin embargo, dejó claro que la isla no renunciará a su soberanía ni a su derecho a elegir su propio destino. La denuncia vuelve a colocar el tema del bloqueo en la agenda regional y evidencia su impacto persistente en la política y la economía del Caribe.



