El mercado de finanzas sostenibles en México alcanzó un monto acumulado de 1.449 billones de pesos emitidos desde 2015, consolidándose como uno de los segmentos más dinámicos del mercado de deuda local. De ese total, 1.265 billones de pesos —equivalentes al 87.36%— permanecen en circulación, lo que refleja la profundidad y permanencia de estos instrumentos dentro de los portafolios institucionales.
La cifra no solo confirma la expansión del financiamiento con criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG), sino que también evidencia un cambio estructural en la forma en que emisores y grandes inversionistas participan en el mercado bursátil mexicano.
Composición del mercado y tipos de instrumentos
Desde 2015 se han realizado 275 emisiones de deuda etiquetada en el país. Los instrumentos abarcan:
- Bonos verdes
- Bonos sociales
- Bonos sustentables
- Bonos vinculados a sostenibilidad
Los recursos obtenidos se destinan a proyectos específicos, principalmente en energía limpia, transporte, infraestructura, vivienda y acceso a servicios básicos. La estructura de estos instrumentos exige criterios claros de uso de recursos, reportes periódicos y evaluación de impacto, elementos que se han convertido en condición necesaria para atraer capital institucional.
Participación de emisores y peso del gobierno
La participación del sector público es determinante en este crecimiento. Del total colocado:
- 37.2% corresponde al gobierno.
- 22.3% proviene de la banca de desarrollo.
- 10.3% ha sido emitido por entidades paraestatales.
El Bono Soberano Sustentable es el instrumento con mayor peso dentro del mercado etiquetado, al representar 36.7% del total emitido desde 2015. Este liderazgo confirma que la deuda pública ha sido el principal catalizador del desarrollo de este segmento.
El 12 de enero del presente año, la Secretaría de Hacienda realizó la colocación de un bono soberano sustentable denominado en euros por 99,275 millones de pesos. Estos instrumentos están vinculados a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), lo que fortalece la alineación del financiamiento público con metas internacionales.
Implicaciones financieras y de mercado
El crecimiento del mercado sostenible tiene varias implicaciones corporativas y financieras.
Primero, contribuye a la formación de referencias de mercado. Al existir mayor volumen y diversidad de emisiones, se consolidan curvas de rendimiento específicas para deuda etiquetada, lo que facilita nuevas colocaciones y mejora la transparencia en precios.
Segundo, amplía la base de inversionistas. El cumplimiento de estándares internacionales y marcos de reporte robustos permite acceder tanto a mercados locales como internacionales. La disciplina en la evaluación de impacto y en la trazabilidad del uso de recursos se ha convertido en requisito clave para captar capital.
Tercero, impulsa la integración de factores ASG en portafolios institucionales. En México, las Administradoras de Fondos para el Retiro (afore) concentran una parte significativa de la demanda. La incorporación de criterios ASG en sus estrategias de inversión refuerza el flujo constante hacia este tipo de instrumentos.
Marco regulatorio y estándares
El avance del mercado responde también a la adopción de marcos de reporte claros sobre uso de recursos y evaluación de impacto. Estos estándares no solo elevan la exigencia para los emisores, sino que mejoran la confianza del inversionista y reducen riesgos reputacionales.
La alineación con estándares internacionales facilita la colocación en plazas extranjeras y fortalece la percepción de México como emisor responsable dentro del universo de finanzas sostenibles.
Perspectiva
Con 1.449 billones de pesos acumulados en una década y más de 1.2 billones aún en circulación, el mercado de finanzas sostenibles dejó de ser un nicho para convertirse en un componente estructural del financiamiento en México.
La fuerte presencia gubernamental, el papel de la banca de desarrollo y la demanda constante de las afores configuran un ecosistema donde la deuda etiquetada se integra a la estrategia financiera de largo plazo. El reto hacia adelante será mantener la disciplina en transparencia, impacto medible y alineación con criterios ASG, elementos que hoy sostienen la confianza y la profundidad de este mercado.



