Islandia iniciará en los próximos meses los preparativos para celebrar un referéndum sobre la reapertura de las negociaciones de adhesión a la Unión Europea. El anuncio fue realizado por la primera ministra, Kristrún Frostadóttir, durante una rueda de prensa en Polonia, donde confirmó que el Ejecutivo trabajará en la organización de la consulta ciudadana.
La votación abordará la reanudación formal del proceso de negociación con el bloque comunitario. El calendario planteado establece que la consulta se celebrará a más tardar en 2027, dentro de un procedimiento que requiere la presentación de una resolución parlamentaria en la actual sesión de primavera.
La decisión se enmarca en un escenario marcado por transformaciones en el entorno europeo, con énfasis en la seguridad continental y en las condiciones económicas internas.
Antecedentes del proceso de adhesión
Islandia solicitó formalmente su ingreso en la Unión Europea en julio de 2009. Durante los cuatro años siguientes mantuvo negociaciones con el bloque hasta que en 2013 decidió congelar el proceso.
Los hitos principales del expediente de adhesión incluyen:
- Solicitud formal presentada en julio de 2009.
- Cuatro años de negociaciones con las instituciones europeas.
- Congelación del proceso en 2013.
- Anuncio de referéndum para reabrir negociaciones, con fecha límite en 2027.
El actual Ejecutivo busca revertir la paralización de 2013 mediante una consulta que determine si se retoman las conversaciones.
Entorno geopolítico y económico
El renovado interés por avanzar hacia una mayor integración europea coincide con un aumento del coste de vida en el país y con la inestabilidad derivada de la invasión rusa de Ucrania, factores reflejados en sondeos anuales.
Durante la comparecencia en Polonia, se subrayó que Islandia posee un entorno geopolítico específico que debe ser considerado en cualquier proceso de negociación. La condición insular del país implica una realidad distinta respecto a los Estados continentales.
En la misma intervención, el primer ministro polaco, Donald Tusk, expresó coincidencia en la evaluación de la coyuntura de seguridad que atraviesa Europa. El intercambio se produjo en el marco de un análisis compartido sobre el escenario continental.
Mapa de actores y dinámica de ampliación
El eventual reinicio del proceso islandés se inserta en una fase más amplia de expansión de la Unión Europea. El bloque cuenta actualmente con ocho países candidatos oficiales:
- Bosnia y Herzegovina.
- Georgia.
- Moldavia.
- Montenegro.
- Macedonia del Norte.
- Albania.
- Serbia.
- Ucrania.
Croacia fue el último país en incorporarse oficialmente a la Unión Europea, en julio de 2013. Desde entonces, el bloque no ha registrado nuevas adhesiones.
El impulso a la ampliación se ha visto reforzado por la situación geopolítica en el este de Europa. La eventual incorporación de los países candidatos y la reactivación de negociaciones con Islandia podrían elevar el número de Estados miembros hasta 36 en los próximos años.
Impactos regionales y europeos
La convocatoria del referéndum islandés incide en varios planos del tablero europeo:
- Reabre un expediente de adhesión congelado desde 2013.
- Refuerza la agenda de ampliación del bloque en un contexto de seguridad reforzada.
- Se produce en paralelo a la candidatura formal de ocho Estados.
- Reafirma la vigencia del debate sobre integración y soberanía nacional.
La consulta permitirá medir el respaldo ciudadano a la reapertura de negociaciones, paso indispensable antes de cualquier avance institucional con Bruselas.
Próximos pasos
El Gobierno islandés trabajará en los próximos meses en la organización de la consulta. El proceso contempla la presentación de la resolución parlamentaria correspondiente durante la sesión de primavera.
La votación deberá celebrarse a más tardar en 2027. De aprobarse la reapertura de negociaciones, se iniciaría una nueva fase de diálogo con la Unión Europea, retomando el camino suspendido hace más de una década.
El movimiento islandés se produce en un momento en que la ampliación vuelve a ocupar un lugar central en la agenda europea, con múltiples expedientes abiertos y un entorno de seguridad que condiciona las decisiones estratégicas del continente.




