Irán y Estados Unidos iniciaron este jueves una nueva ronda de negociaciones indirectas sobre el programa nuclear iraní, la tercera en lo que va del año, con una propuesta detallada presentada por la parte iraní sobre la mesa.
El intercambio se desarrolla con la mediación de Omán. El ministro de Asuntos Exteriores omaní, Badr bin Hamad al Busaidi, trasladó el documento iraní a la delegación estadounidense. Antes de esta gestión, sostuvo reuniones orientadas a definir el marco técnico de un eventual acuerdo.
En ese contexto, Al Busaidi se reunió con el director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, para abordar el rol del organismo en caso de alcanzarse un entendimiento que contemple inspecciones en las instalaciones nucleares iraníes. Las conversaciones incluyeron aspectos técnicos y mecanismos para garantizar inspecciones transparentes y creíbles.
A última hora del miércoles, el canciller omaní también mantuvo un encuentro con el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abás Araqchí, quien encabeza la delegación iraní en esta tercera ronda de negociaciones del año.
Propuesta iraní y posiciones en debate
El Gobierno iraní sostuvo desde Teherán que la oferta presentada en Ginebra permitirá medir la seriedad de Estados Unidos en la vía diplomática y que las propuestas eliminan los pretextos planteados en torno a su programa nuclear.
Del lado estadounidense, el secretario de Estado Marco Rubio expresó expectativas de que las conversaciones resulten productivas. No obstante, planteó que las discusiones deberán abarcar cuestiones más allá del programa nuclear, en particular el programa de misiles balísticos iraní.
Rubio indicó que Irán se ha negado hasta ahora a incluir ese tema en las negociaciones, aunque señaló que en algún momento tendrá que abordarse, al considerar que esos sistemas están diseñados exclusivamente para atacar a Estados Unidos.
Los principales puntos en discusión incluyen:
- El programa nuclear iraní.
- El posible esquema de inspecciones del OIEA.
- El programa de misiles balísticos de Irán.
- El alcance de un eventual acuerdo diplomático.
Despliegue militar y presión regional
Las negociaciones se celebran bajo advertencias del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre una posible intervención militar en Irán. En ese marco, Estados Unidos ha desplegado activos militares cerca de aguas iraníes en el golfo Pérsico.
El dispositivo incluye:
- Buques de guerra.
- El grupo de ataque del portaaviones USS Abraham Lincoln.
- Destructores equipados con sistemas antimisiles y de largo alcance.
- Más de tres decenas de aeronaves, entre cazas, drones armados y aviones de reabastecimiento y reconocimiento.
- Movilización hacia bases en la región, especialmente en Catar y Jordania.
Este despliegue coincide con la tercera ronda de contactos indirectos del año, en un escenario que combina negociación diplomática y presión militar.
Impactos y próximos pasos
El avance de esta ronda dependerá de la evaluación de la propuesta iraní y de la disposición de ambas partes a ampliar el alcance de las conversaciones. La participación del OIEA y la definición de mecanismos de inspección constituyen elementos técnicos centrales en un eventual acuerdo.
La inclusión o no del programa de misiles balísticos en la agenda de negociación se perfila como uno de los puntos clave en la continuidad del proceso. La interacción entre el canal diplomático en Ginebra y el despliegue militar en el golfo Pérsico configura el marco inmediato en el que se desarrollan las conversaciones.




