La “Mañanera del Pueblo” de este jueves 26 de febrero de 2026 estuvo marcada por la reacción de la presidenta Claudia Sheinbaum ante el rechazo expresado por bancadas de oposición y por partidos aliados a la Reforma Electoral presentada un día antes.
El posicionamiento se produjo luego de que el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), junto con fuerzas opositoras, manifestaran su negativa a respaldar la iniciativa. En ese contexto, la presidenta fijó postura frente a la falta de consenso legislativo.
Postura ante el rechazo
Durante la conferencia, la mandataria defendió la propuesta y afirmó que cumplió con la presentación de la Reforma Electoral, dejando en manos del Congreso la decisión sobre su eventual aprobación.
Entre los elementos centrales abordados se encuentran:
- Presentación de la Reforma Electoral el día previo.
- Rechazo total expresado por bancadas de oposición.
- Rechazo también por parte del PT y el PVEM, considerados aliados.
- Fijación de postura presidencial ante la falta de consenso.
- Remisión de la decisión final al Congreso.
La presidenta sostuvo que será el Congreso quien determine el destino de la iniciativa y subrayó que su responsabilidad fue cumplir con la propuesta anunciada.
Declaraciones en la conferencia
En respuesta a cuestionamientos sobre las posturas críticas de legisladores y otros actores, la presidenta expresó que no puede fungir como censora de lo que cada persona declara públicamente. Indicó que cada quien es responsable de sus palabras y que la ciudadanía es quien juzga.
También señaló que no puede anticipar lo que dirá un diputado, una diputada o un secretario de seguridad, reiterando que la evaluación corresponde a la población.
Estas declaraciones se dieron en el marco de la discusión pública generada tras la presentación de la Reforma Electoral y las diferencias manifestadas por fuerzas políticas que previamente habían acompañado otras iniciativas del Ejecutivo.
Alcance institucional
El episodio coloca el debate en el terreno legislativo, al quedar en manos del Congreso la definición sobre la aprobación o rechazo de la iniciativa. La postura presidencial establece que la propuesta ya fue presentada y que el proceso parlamentario determinará su viabilidad.
El rechazo del PT y del PVEM introduce un escenario de falta de consenso incluso entre fuerzas consideradas aliadas, lo que incide directamente en la ruta legislativa de la reforma. La discusión se trasladará al ámbito parlamentario, donde se definirá si la iniciativa avanza, se modifica o se descarta.
Ruta y próximos pasos
El siguiente paso corresponde al Congreso, instancia que deberá analizar y votar la Reforma Electoral. La presidenta reiteró que su responsabilidad fue presentar la propuesta y que la determinación final dependerá del proceso legislativo.
La sesión de este 26 de febrero quedó centrada en la defensa de la iniciativa y en la respuesta ante las críticas y rechazos expresados por distintos grupos parlamentarios.



