La moneda mexicana concluyó el mes de febrero con un balance positivo en el mercado cambiario, logrando una apreciación acumulada frente al dólar estadounidense. Este desempeño se consolidó a pesar de enfrentar episodios de volatilidad y una moderada depreciación en las sesiones de cierre, impulsada principalmente por factores externos relacionados con la economía de Estados Unidos y la aversión al riesgo país. Durante el periodo, los inversionistas ajustaron sus posiciones en respuesta a indicadores del mercado laboral y datos de inflación al productor superiores a lo previsto en el mercado norteamericano.
Cifras y condiciones
El comportamiento del tipo de cambio y los indicadores de fortaleza del dólar durante el cierre de mes reflejaron los siguientes niveles técnicos y variaciones:
- El tipo de cambio finalizó la jornada de cierre en 17.2318 unidades por dólar.
- La ganancia acumulada en febrero fue de 18.83 centavos, equivalente a una mejora de 1.08% respecto al cierre de enero (17.4201 unidades).
- El rango de operación en la sesión fluctuó entre un máximo de 17.2533 y un mínimo de 17.1662 unidades.
- La salida neta de divisas por inversión de cartera en 2025 ascendió a 14,696 millones de dólares.
- El Índice Dólar (DXY) se ubicó en 97.58 unidades tras una pérdida de 0.21%.
- El precio del dólar en ventanilla bancaria se estableció en 17.64 pesos.
Lectura financiera
La evolución reciente de la paridad cambiaria está estrechamente ligada a las expectativas sobre el costo del dinero tanto en México como en Estados Unidos. Mientras que el Departamento del Trabajo reportó un incremento del 0.5% en el índice de precios al productor para la demanda final —cifra que superó la expectativa de los analistas que proyectaban una baja del 0.3%—, las apuestas sobre la política monetaria estadounidense se mantienen cautas. En este escenario, el mercado estima que la Reserva Federal mantendrá las tasas de interés en su rango actual de 3.50-3.75% durante los meses venideros.
Por otro lado, la dinámica interna en México sugiere un giro en la estrategia monetaria. La mejora en las expectativas económicas para el país ha impulsado la posibilidad de iniciar un ciclo de flexibilización. Existe una tendencia hacia el recorte de tasas que podría materializarse a partir de marzo, con proyecciones de tres disminuciones consecutivas de 25 puntos base cada una, buscando una tasa terminal del 6.25% para el cierre del ciclo.
Implicaciones de mercado
La depreciación marginal observada en las últimas sesiones responde también a factores de flujo de capital estructurales. El registro de una salida de capitales por inversión de cartera durante 2025 representa el monto más alto desde 2021, acumulando seis años consecutivos de egresos bajo este concepto. Esta tendencia de aversión al riesgo país ha limitado la capacidad de la divisa local para romper de forma sostenida el piso de las 17 unidades por dólar.
El entorno para las monedas emergentes mostró una tendencia generalizada de debilidad frente al dólar en la jornada previa, con variaciones significativas en diversas latitudes:
- Peso colombiano: depreciación de 2.04%.
- Peso chileno: caída de 1.05%.
- Peso argentino: retroceso de 0.82%.
- Won surcoreano: pérdida de 0.45%.
- Rand sudafricano: baja de 0.43%.
- Real brasileño: descenso de 0.21%.
A pesar de estas presiones externas y la volatilidad intradía, la resiliencia mostrada por el peso mexicano al cierre del mes permite a los operadores e inversionistas mantener un panorama de estabilidad relativa. La atención del mercado se centrará ahora en la convergencia de las decisiones de política monetaria locales y el comportamiento de la inflación en el exterior para definir la trayectoria de la moneda en el segundo trimestre.



