Libros golosos: Arsénico y adobo

...el libro es un poco inverosímil ya que muchas de las personas de interés se dejan interrogar abiertamente por una desconocida y sin la presencia de un abogado, pero es bastante adictivo ya que te obliga a leer hasta el final para conocer al verdadero culpable y la causa del homicidio...

Compartir nota:

AUDIO LIBRO
Cecilia González Michalak

Lila Macapagal es filipino-americana, y una de sus grandes pasiones es la comida. Después de una terrible ruptura amorosa, se muda de Chicago a Shady Palms, la ciudad donde creció y donde se encuentra el restaurante que administran su tía y su abuela. Las cosas no pintan muy bien para el local; cada vez la renta es más costosa y pocos son los clientes. Para terminar de complicar la situación, un día, el ex-novio de la preparatoria de Lila muere en el restaurante. Aunque todo apuntaba a que el occiso no había tomado las precauciones pertinentes para tratar su diabetes, a la hora de hacer la autopsia resultó que murió por envenenamiento.

Para salvar el negocio familiar y dejar de ser la principal sospechosa ante la policía, Lila junto a su mejor amiga y a su perro salchicha llamado Longanisa, decide investigar todo lo relativo a su ex y encontrar así al verdadero culpable. Éste era crítico de comida y había hecho terribles reseñas a varios restaurantes, por lo que la joven cocinera decide ir a cada uno de ellos e investigar a los dueños de cada local. Poco a poco va armando la trama del asesinato mientras se reencuentra con su pasado y hace las decisiones necesarias para establecer su futuro.

Arsénico y adobo de Mia P. Manansala es una mezcla entre Comer, Rezar, Amar de Elizabeth Gilbert, las aventuras de Hercule Poirot según Agatha Christie y una comedia romántica noventera escrita por Norah Ephron. En sí, el libro es un poco inverosímil ya que muchas de las personas de interés se dejan interrogar abiertamente por una desconocida y sin la presencia de un abogado, pero es bastante adictivo ya que te obliga a leer hasta el final para conocer al verdadero culpable y la causa del homicidio.

Lo importante aquí es la comida. Manansala es filipinoamericana al igual que su personaje, y tiene una devoción a la cocina que se hace palpable a través de las páginas. La gastronomía filipina descrita hace que las papilas gustativas se activen y que, como perro pavloviano, uno empiece a babear del antojo. La presentación de cada uno de los platos típicos, junto a sus ingredientes y sabores permiten saborear cada uno de los platos preparados por la familia Macapagal.

Algunos de los platos típicos son el adobo, guiso de carne marinada –puede ser pollo, cerdo o pescado– en vinagre, aceite, ajo y salsa de soja, evidentemente es uno de los protagonistas; y los lumpiang, que podrían pasar por unos rollitos primavera filipinos, van rellenos de cerdo o ternera y suelen ir acompañados de salsa agridulce. Asimismo, la autora agrega al final del libro la receta de sus personajes como las galletas de ube de Lila –una especie de camote morado con matices de vainilla–, y los Minatamis na Bao (mermelada de coco) de Lola Flor, una crema de coco con caramelo que se sirve tradicionalmente con pandesal (bollos de pan blandos filipinos) y kakanin (pasteles de arroz glutinoso dulce filipino).

Esta novela pertenece a una trilogía llamada A Tita Rosie’s Kitchen Mystery Series. Arsénico y adobo es la primera entrega, y le siguen Homicidio y Halo-Halo y Chantaje y Bibingka, donde, a parte de aprender algunos términos filipinos, se resuelven crímenes y se describen platos de comida filipina de manera increíble.

Compartir nota:

Todo el contenido de El Comentario del Día en la palma de tu mano. Suscríbete a nuestros canales de difusión: WhatsApp | Telegram

PUBLICIDAD