Emma Uren, capitana del equipo femenino de rugby sevens de Gran Bretaña, ha compartido cómo su educación alejada del mundo de las celebridades ha influido en su carrera deportiva. A diferencia de muchos otros atletas que crecen idolatrando a figuras famosas, Uren no fue influenciada por las estrellas deportivas o musicales de su tiempo. Su entorno familiar, influenciado por el trabajo de sus padres en Warner Music, le permitió tener una perspectiva diferente.
Sus padres, que trabajaron con artistas icónicos como los Red Hot Chili Peppers y Madonna, hacían que las estrellas fueran una parte normal de su vida. De hecho, Uren recuerda con cariño que en su infancia a veces jugaba con la hija de Madonna. Esto, según Uren, normalizó para ella la idea de la celebridad y la llevó a centrarse en su propio desarrollo en lugar de idealizar a los demás.
“Creo que el trabajo de mis padres normalizó para mí la idea de la celebridad, ya que solían juntarse y festejar con ese tipo de personas”, comentó Uren a Olympics.com. “Me formó para no idolatrar a la gente y centrarme mucho más en mí misma para no necesitar que otras personas me inspiraran”.
Motivación interna
Sin embargo, a veces, la falta de “idolatría” tiene sus momentos curiosos. Cuando Uren le comunicó a su madre que había sido seleccionada para representar a Gran Bretaña en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 (realizados en 2021), su respuesta fue juguetona pero destacaba la importancia de encontrar la motivación dentro de uno mismo. “Obviamente, mamá está muy, muy orgullosa de mí, pero me dijo: ‘Sí, ¡pero mi exnovio (una ex estrella sueca de hockey sobre hielo) fue cinco veces!’. Estaba bromeando, pero refuerza la idea de que solo necesitas encontrar la motivación dentro de ti mismo para lograr grandes cosas”.
La importancia de la preparación física
Además de su enfoque mental, Uren también habló sobre el entrenamiento físico que la ha llevado a ser una de las mejores jugadoras de rugby sevens. En este sentido, uno de los métodos que ha usado para mejorar su rendimiento es las denominadas “sesiones de cubo” de natación. Este entrenamiento implica nadar de forma intensa en cubículos individuales, lo que mejora la resistencia, la fuerza cardiovascular y la flexibilidad. Uren destacó cómo estas sesiones son clave para mantener su cuerpo en óptimas condiciones, algo esencial en un deporte tan exigente como el rugby sevens.