La disputa entre la Federación Mexicana de Futbol (FMF) y nueve clubes de la Liga de Expansión se agudiza, con el tema del ascenso como epicentro del conflicto. Pese a los mensajes cruzados entre ambas partes, sigue sin haber claridad sobre si realmente volverá el ascenso al máximo circuito del futbol mexicano.
El conflicto escaló el 20 de mayo, cuando diez equipos de Expansión acudieron al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) para exigir que se restablezca el sistema de ascenso a partir de la temporada 2025-26. Poco después, el Atlante se desmarcó del movimiento, dejando a nueve clubes como firmantes. La respuesta de la FMF llegó el 21 de mayo con una publicación donde aseguró que el ascenso es posible, pero bajo estrictas condiciones: al menos cuatro equipos deben contar con certificación, y uno de ellos debe ganar el título de Campeón de Campeones.
Íñigo Riestra, secretario general de la FMF, explicó que la suspensión del ascenso se estableció legalmente en 2020 tras la crisis provocada por la pandemia. También afirmó que los clubes de Expansión, al borde de la quiebra en ese momento, solicitaron apoyo económico, lo que llevó a la creación de un fondo de rescate. Según Riestra, hasta la fecha solo dos equipos han cumplido con la certificación requerida para ascender, sin revelar cuáles son.
La respuesta de los clubes no se hizo esperar. El 28 de mayo, los nueve equipos emitieron un comunicado conjunto en el que acusaron a la FMF de impedir el ascenso por razones políticas y económicas. Denunciaron la concentración del poder en Mikel Arriola y un supuesto conflicto de interés de Riestra, además de que consideran la certificación como una “simulación jurídica”. También revelaron sanciones en forma de retención de subsidios, lo cual la FMF negó posteriormente, asegurando que ha otorgado más de 1,100 millones de pesos en apoyos desde 2020.