Los New York Knicks se negaron a caer en casa y lograron extender su participación en las Finales de la Conferencia Este al imponerse 111-94 sobre los Indiana Pacers en el quinto juego de la serie. Con esta victoria, la serie queda 3-2 aún a favor de Indiana, pero la esperanza neoyorquina se mantiene viva de cara al sexto enfrentamiento que se jugará este sábado en la cancha de los Pacers.
Jalen Brunson fue el protagonista de la noche con 32 puntos, reafirmando su papel clave en la ofensiva del equipo. A su lado, Karl-Anthony Towns aportó 24 unidades y 13 rebotes, destacando a pesar de una molestia en la rodilla izquierda que había puesto en duda su participación. Esta fue la primera victoria de los Knicks en casa en la serie y evitó que Indiana asegurara su segundo pase a las Finales de la NBA en la historia de la franquicia.
La defensa neoyorquina fue fundamental: tras ser superados en el juego anterior, los Knicks limitaron a los Pacers a tan solo 45 puntos en la primera mitad y contuvieron al peligroso Tyrese Haliburton, quien apenas logró ocho puntos y seis asistencias tras una actuación dominante el martes. La intensidad defensiva marcó la diferencia desde el inicio del encuentro.
Brunson abrió el tercer cuarto con una racha personal que devolvió una ventaja cómoda para Nueva York, misma que Indiana nunca logró revertir. La afición del Madison Square Garden respondió con entusiasmo, coreando “¡Knicks en 7!” en los últimos minutos, mientras el equipo mantenía vivas sus aspiraciones de lograr una remontada histórica. Aunque ningún equipo ha ganado una serie de finales de conferencia tras perder los dos primeros partidos en casa, los Knicks aún sueñan con romper esa estadística.