Carlos Alcaraz continúa escribiendo su nombre en los libros dorados del tenis. Con apenas 22 años y 56 días, el español venció al ruso Andrey Rublev para instalarse por tercera vez consecutiva en los cuartos de final de Wimbledon y sumar su 75° triunfo en torneos de Grand Slam, una hazaña que lo coloca entre leyendas del deporte.
Con este resultado, Alcaraz se convirtió en el jugador más joven en la Era Abierta en alcanzar 12 cuartos de final en Grand Slams, superando marcas previas de íconos como Bjorn Borg, Boris Becker, Rafael Nadal y Mats Wilander. Además, logró igualar a Borg y John McEnroe como los jugadores que menos partidos necesitaron (87) para llegar a los 75 triunfos en Majors, reafirmando su precoz grandeza.
Desde su debut triunfal en el US Open 2022, pasando por su dominio en el polvo de ladrillo de Roland Garros y su solidez en el césped británico, el joven de El Palmar ha demostrado un nivel de adaptación y madurez extraordinarios. Ahora, con 21 títulos profesionales y en busca de su tercer Wimbledon consecutivo, enfrentará en cuartos al británico Cameron Norrie, quien viene de eliminar a Nicolás Jarry.
Bajo la tutela de Juan Carlos Ferrero, Alcaraz no solo apunta a sumar más trofeos, sino a redefinir los límites del tenis moderno. “Vivo cada partido como un regalo”, asegura el murciano, que ya compite de tú a tú con las leyendas.