Mercedes-Benz Group ha anunciado una drástica revisión a la baja de su pronóstico de margen de beneficios para su negocio de automóviles, proyectando ahora un rango del 4% al 6% para el año. Esta actualización, que sucede a la retirada de su guía anterior del 6-8% en abril, se atribuye principalmente a un impacto de casi 420 millones de dólares debido a los aranceles, sumado a una significativa disminución en sus ingresos operativos y ventas globales.
Durante el segundo trimestre, los ingresos operativos ajustados de Mercedes-Benz se redujeron a más de la mitad, situándose en 1,990 millones de euros. La cifra del EBIT reportado fue aún menor, 1,270 millones de euros, impactada negativamente por los aranceles, pero también por medidas de eficiencia y una reestructuración en Argentina. Los ingresos totales de la compañía cayeron un 9%, alcanzando los 33,150 millones de euros, una disminución ligada directamente a la reducción en las ventas de automóviles y furgonetas.
La situación es particularmente preocupante en China, un mercado clave, donde las ventas unitarias de vehículos disminuyeron un 10% y un 19% en el primer y segundo trimestre de 2025, respectivamente, en comparación con el año anterior. Mercedes-Benz ahora espera que los ingresos anuales del grupo estén «significativamente por debajo» de los niveles de 2024 en ambos segmentos, automóviles y furgonetas. Este panorama subraya los desafíos que enfrenta la industria automotriz global, con tensiones comerciales y la desaceleración de mercados importantes impactando directamente la rentabilidad de gigantes como Mercedes-Benz.



