La Comisión Federal de Electricidad (CFE) ha divulgado sus resultados financieros del segundo trimestre de 2025, destacando una utilidad neta acumulada de 68 691 millones de pesos, cifra que refleja su fortaleza operativa frente a resultados anteriores . Además, reportó ingresos totales por 339 735 millones de pesos, lo que representa un aumento del 5.6 % respecto al mismo periodo de 2024, situándose en un nivel récord .
Sin embargo, pese a esa solidez declarada por la paraestatal, subsisten niveles elevados de deuda con proveedores, lo que podría tensionar su liquidez operativa. La empresa ha respondido a críticas dirigidas por organismos como el IMCO, asegurando que existe una planificación estratégica en curso. Su plan de expansión del Sistema Eléctrico Nacional 2025–2030 incorpora proyectos mixtos con participación privada y una dirección centralizada para anticipar y mitigar riesgos financieros futuros .
Desde una perspectiva crítica, aunque los resultados trimestrales indican una mejora significativa en ingresos y rentabilidad, la persistencia de pasivos con contratistas y proveedores sugiere que la salud financiera de largo plazo aún depende de una gestión más acuciosa del endeudamiento. En este contexto, la iniciativa de expandir infraestructura con esquemas público‑privados y control regulatorio centralizado puede ayudar a reducir vulnerabilidades estructurales.