México enfrenta un estancamiento energético preocupante: tres parques eólicos completamente terminados no han podido iniciar operaciones debido a trabas regulatorias heredadas del sexenio anterior. Estos proyectos, que podrían aportar hasta 400 megawatts (MW) al sistema eléctrico nacional, permanecen inactivos pese a la creciente urgencia por fuentes de energía limpia.
Gerardo Pérez Guerra, presidente de la Asociación Mexicana de Energía Eólica (AMDEE), denunció que la administración de Andrés Manuel López Obrador dejó sin resolver normativas cruciales relacionadas con la interconexión al sistema eléctrico, operado por el Cenace. Este bloqueo ha frenado el desarrollo del sector privado, que mantiene una bolsa potencial de hasta 30,000 millones de dólares en inversión para nuevos parques capaces de generar hasta 5 gigawatts (GW).
Aunque la administración de Claudia Sheinbaum ha mostrado mayor apertura y voluntad política, el proceso de integración sigue siendo lento. Pérez Guerra destacó que los tres parques listos podrían entrar en operación este mismo año si se mantiene el impulso gubernamental actual.
Actualmente, México cuenta con 70 parques eólicos que generan 7,300 MW, abasteciendo a más de 11 millones de hogares. A pesar de cubrir ya el 6% de la demanda eléctrica nacional, el potencial del país es aún mayor, especialmente en regiones como Oaxaca, Tamaulipas y el norte del país. Sin embargo, la incertidumbre jurídica y el miedo a cambios normativos en futuras administraciones siguen frenando nuevas inversiones.