Un informe del gobierno de Estados Unidos que mostró una desaceleración en el mercado laboral ha encendido las alarmas y reforzado las expectativas de que la Reserva Federal implementará un recorte en las tasas de interés el próximo mes. Las cifras, que revelaron una creación de empleos inferior a la esperada en julio y una revisión a la baja de los datos de meses previos, sugieren una desaceleración económica más pronunciada de lo que se creía.
Según los analistas de Nomura, si estos datos hubieran estado disponibles antes de la última reunión de la Fed, el banco central ya habría reducido los costos de endeudamiento. Aunque la Fed optó por la cautela, la reacción del mercado ha sido clara. Tras la publicación del informe, las acciones estadounidenses experimentaron caídas, reflejando la preocupación de los inversores y la creciente anticipación de una acción por parte de la autoridad monetaria.
Actualmente, los mercados están descontando una alta probabilidad de un recorte de tasas en la reunión de septiembre. La herramienta FedWatch del CME Group sitúa las probabilidades de una reducción de un cuarto de punto en casi el 80%. Este escenario se ve como una «decisión natural» a menos que los próximos datos económicos superen con creces las expectativas actuales.
Este desarrollo pone en una posición delicada a la Reserva Federal, que enfrenta presiones tanto de los datos económicos como de la incertidumbre política y comercial. La necesidad de estimular la economía, equilibrando la estabilidad de precios y el empleo, se vuelve crucial en un entorno de crecimiento global incierto.



