El Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI) de México celebra 21 años consolidado como un pilar fundamental de la economía digital del país. Desarrollado por el Banco de México, el SPEI ha revolucionado la forma en que individuos y empresas gestionan sus transacciones, al permitir transferencias las 24 horas del día, los 365 días del año. Esta infraestructura ha posicionado a México entre las 10 economías con mayor volumen de pagos en tiempo real a nivel global.
Antes de la existencia del SPEI, los pagos interbancarios eran un proceso lento y costoso que podía demorar días. Ahora, el sistema procesa y liquida miles de millones de operaciones anuales, facilitando la adopción de nuevas tecnologías financieras como CoDi y sirviendo de plataforma para el auge de los sectores fintech y de comercio electrónico. Su accesibilidad y eficiencia han contribuido a reducir la dependencia del efectivo y a fomentar la competencia en el sector financiero.
A pesar de su éxito y de ser una de las infraestructuras de pagos más avanzadas del mundo, el sistema enfrenta el desafío de ampliar su alcance. Aunque más del 60% de la población bancarizada ya lo utiliza, aún queda un margen importante para que los pagos en tiempo real se conviertan en la norma. Se estima que, para 2028, solo un 12.9% de los pagos totales se realizarán a través de este tipo de sistemas, lo que subraya la necesidad de una mayor educación financiera y de políticas que impulsen su adopción masiva para solidificar la economía digital.