Gavin Williams, lanzador derecho de los Cleveland Guardians, estuvo a punto de lograr una hazaña histórica este miércoles en Citi Field: lanzar el primer juego sin hit ni carrera de la franquicia desde 1981. Sin embargo, un jonrón solitario de Juan Soto con un out en la novena entrada rompió el embrujo, obligando a Williams a conformarse con una actuación dominante en la victoria de su equipo por 4-1 sobre los Mets de Nueva York.
Pese al golpe final, el público en Nueva York reconoció la brillante salida del novato con una ovación de pie, una escena poco común en un estadio que, en los últimos días, ha sido más propenso a los abucheos. Williams lanzó 126 pitcheos, permitió solo un hit, cuatro bases por bolas y ponchó a seis rivales. Hunter Gaddis se encargó de sacar el último out y asegurar el triunfo.
Los Mets, en contraste, sumaron otra derrota en medio de una preocupante sequía ofensiva. El equipo encadenó 13 entradas sin conectar un hit hasta el batazo de Soto, igualando su peor racha histórica. A pesar de contar con nombres como Francisco Lindor, Pete Alonso y el propio Soto, el conjunto neoyorquino ha perdido ocho de sus últimos nueve juegos, promediando apenas 3.8 carreras.
El manager Carlos Mendoza asumió la responsabilidad por la falta de ajustes al bate, aunque reconoció que su equipo simplemente no respondió. “Tuvimos oportunidades… pero no reaccionamos”, lamentó. Cleveland, mientras tanto, sale fortalecido de la serie y se mantiene en la pelea por un lugar en los playoffs de la Liga Americana.