Shohei Ohtani alcanzó un hito significativo en su carrera al conectar su imparable número 1,000 en las Grandes Ligas, y lo hizo con estilo: un cuadrangular. Además, el astro japonés recetó ocho ponches —su cifra más alta de la temporada— en una labor de cuatro entradas como lanzador. Sin embargo, su brillante actuación no fue suficiente para evitar la derrota de los Dodgers de Los Ángeles, quienes cayeron 5-3 ante los Cardenales de San Luis.
El juego se decidió en los innings finales. Jordan Walker, quien fue incluido a última hora en la alineación debido a un malestar estomacal de Willson Contreras, fue clave en la remontada. En la octava entrada, con dos outs, conectó un sencillo que igualó el marcador y desató el caos defensivo cuando un error del novato Alex Freeland permitió la carrera de la ventaja.
Lars Nootbaar amplió la diferencia con un doble productor en el noveno episodio frente al relevista Brock Stewart, mientras que JoJo Romero se apuntó la victoria tras una entrada sin daño. Riley O’Brien consiguió su primer salvamento en MLB con cuatro outs efectivos.
Por los Dodgers, Ohtani fue la figura, pero sus compañeros no lograron respaldarlo ofensivamente. La ofensiva latinoamericana fue discreta en ambos equipos, destacando únicamente el cubano Andy Pagés con una anotada.