El economista Miguel Kiguel, director de Econviews, ha emitido una advertencia cautelosa sobre el estado actual de la economía argentina, señalando que, aunque el país no se encuentra en una situación de «luces rojas», sí presenta varias «luces amarillas». El análisis de Kiguel destaca una dicotomía en la gestión del gobierno: por un lado, reconoce la fortaleza del Ejecutivo en sus medidas fiscales y prevé que las cuentas se mantendrán en orden; por otro, señala que la falta de un presupuesto formal es un problema central que genera incertidumbre.
Kiguel también introduce una crítica más profunda al modelo económico actual, al afirmar que «lo económico no es solo lo fiscal» y que, si bien algunas de las medidas del presidente Javier Milei son buenas, otras son «inaplicables». Esta observación apunta a la necesidad de una estrategia más integral que vaya más allá del ajuste de las cuentas públicas. El economista pronostica además un leve repunte de la inflación en julio, aunque no espera una escalada de precios descontrolada.
A pesar de estas reservas, Kiguel mantiene una perspectiva moderadamente optimista sobre el potencial de crecimiento, ligándolo a la posibilidad de que el país reduzca su riesgo y las tasas de interés. Sin embargo, la ausencia de un marco presupuestario claro y las dudas sobre la viabilidad de ciertas políticas públicas siguen siendo los principales obstáculos a sortear para que la economía argentina pueda pasar del modo de cautela al de expansión.