SOLARCYCLE, en colaboración con la Universidad Estatal de Arizona (ASU), ha desarrollado un mini-módulo fotovoltaico fabricado con un 50 % de vidrio reciclado procedente de paneles solares retirados, alcanzando el mismo rendimiento que los fabricados con materiales vírgenes. Las pruebas estándar de eficiencia energética no detectaron diferencias estadísticas significativas, lo que representa un avance crucial para la economía circular en el sector solar.
El experimento valida que el vidrio reciclado de alta calidad puede reincorporarse al ciclo productivo sin comprometer la eficiencia, reduciendo así la dependencia de importaciones y el volumen de residuos. La innovación se apoya en décadas de patentes y en un equipo multidisciplinario de más de 30 ingenieros y científicos distribuidos en EE. UU., Brasil y China.
Este desarrollo se materializará industrialmente en Cedartown, Georgia, donde en 2025 entrará en operación una planta de reciclaje con capacidad para procesar 10 millones de paneles al año. En 2026 se sumará una fábrica de vidrio solar reciclado con una producción de 5-6 GW anuales, generando unos 600 empleos directos y 1 250 puestos en total. El proyecto, que ha recibido 344 millones de dólares en inversión privada, cuenta con respaldo del Departamento de Energía de EE. UU. y créditos fiscales estatales.
En 2024, SOLARCYCLE recicló 480 000 paneles, evitando 13,8 millones de kilos de CO₂ y desviando 12,7 millones de kilos de residuos de los vertederos, con tasas de recuperación de hasta el 95 % frente al estándar industrial del 50 %.
Este avance no solo abre la puerta a una fabricación solar más sostenible, sino que también demuestra que la transición a un modelo de producción cerrado es técnicamente viable y económicamente atractiva.