El único gol llegó al minuto 13, cuando Riccardo Calafiori aprovechó un tiro de esquina y la mala salida del portero Altay Bayindir para conectar un cabezazo que terminó en las redes. La jugada sorprendió a la defensa local y silenció al “Teatro de los Sueños”.
El Manchester United reaccionó con personalidad y asumió el control del juego. Con 62% de posesión y 22 disparos, los locales generaron varias oportunidades claras. Los refuerzos ofensivos como Matheus Cunha, Bryan Mbeumo y Patrick Dorgu inquietaron en todo momento, pero se toparon con un inspirado David Raya y la falta de puntería en los últimos metros. Incluso Dorgu estrelló un balón en el poste.
Por su parte, el Arsenal mostró solidez defensiva, aunque su propuesta ofensiva dejó dudas. Pese a la millonaria inversión en refuerzos como Viktor Gyökeres, el equipo de Mikel Arteta apostó por un planteamiento más conservador, que funcionó en el marcador pero generó cuestionamientos sobre su verdadero potencial en la temporada.
Con esta victoria, los “Gunners” arrancan la campaña con tres puntos de oro, mientras que el United deberá mejorar en definición para no volver a pagar caro sus errores.