La temporada 2025-26 del fútbol europeo inició con emociones y diagnósticos tempranos. En Inglaterra, el Arsenal se impuso 1-0 al Manchester United en Old Trafford, aunque los dirigidos por Rubén Amorim dejaron una imagen más positiva de lo que refleja el marcador. Pese a la derrota, los nuevos fichajes mostraron dinámica, y el equipo generó ocasiones claras que exigieron a David Raya. La fragilidad en la portería y la falta de definición siguen siendo asignaturas pendientes, pero la propuesta se percibe distinta a la de campañas anteriores.
En España, el Barcelona inició LaLiga con un triunfo 3-0 sobre Mallorca. Sin embargo, las críticas de Hansi Flick a la falta de intensidad con dos jugadores más evidenciaron exigencia máxima desde el banquillo. Más allá de la polémica por un gol anotado con un rival lesionado en el césped, Lamine Yamal y Ferran Torres dieron motivos de ilusión en un equipo que busca alternativas a Robert Lewandowski.
Por su parte, el Bayern de Múnich ganó la Supercopa alemana ante Stuttgart, aunque el resultado dejó más preocupaciones que certezas. Con Manuel Neuer como figura a los 39 años y carencias en defensa y delantera, Kompany tiene trabajo por delante. Harry Kane y Luis Díaz aportaron goles, pero la falta de recambios ofensivos es un riesgo evidente.
El fin de semana dejó también brillo individual: Tijjani Reijnders brilló en el Manchester City, Nico Williams lideró al Athletic, y Milan comenzó con goles de Pulisic y Leão. Primeras señales de una campaña que promete tensión, ajustes tácticos y sorpresas desde el arranque.