Huawei ha iniciado una profunda reestructuración de su división de computación en la nube con el objetivo de fortalecer su posición en inteligencia artificial (IA) y contrarrestar las sanciones de Estados Unidos. La compañía busca fusionar departamentos y simplificar sus operaciones en seis áreas clave —entre ellas informática, almacenamiento y ciberseguridad— con miras a mejorar la rentabilidad tras las pérdidas de 2024.
El plan fue anunciado por Zhang Pingan, director ejecutivo de la unidad de nube, quien subrayó que se destinarán más recursos a la investigación y desarrollo de soluciones de IA. La estrategia también incluye la apertura de código de herramientas propias y el lanzamiento del sistema CloudMatrix 384, presentado como una alternativa a la dependencia tecnológica de NVIDIA.
El movimiento no solo responde a la creciente demanda global de servicios en la nube con soporte de IA, sino también a las restricciones de Washington que limitan el acceso de China a semiconductores avanzados. En este contexto, Huawei pretende ofrecer hardware y software capaces de sostener el desarrollo de modelos de IA locales, reduciendo así la vulnerabilidad tecnológica del país.
La reorganización de Huawei muestra su intención de reinventarse para no quedar rezagada en un mercado dominado por gigantes estadounidenses. Sin embargo, el éxito de esta estrategia dependerá de su capacidad para innovar con recursos propios y ganar la confianza de clientes en medio de un entorno geopolítico adverso.