El mundo de los superdeportivos acaba de presenciar un cambio histórico: el BYD YANGWANG U9 Track Edition alcanzó 472.41 km/h en la pista ATP Automotive Testing Papenburg, en Alemania, estableciendo un nuevo récord mundial de velocidad máxima para un vehículo eléctrico.
La hazaña estuvo a cargo del piloto alemán Marc Basseng, quien ya poseía la marca anterior en 2024. Tras la prueba, reconoció que nunca imaginó superar su propio registro en tan poco tiempo. La velocidad lograda no solo rompe récords, sino que también supera la de despegue de un avión comercial: un Airbus A320 se eleva a unos 230 km/h y un Boeing 787 alrededor de 280 km/h, cifras muy por debajo de las que alcanzó el U9.
El secreto de esta proeza radica en la ingeniería avanzada de BYD. El U9 Track Edition se basa en la plataforma eléctrica e4 con un sistema de 1,200 voltios, la primera en serie de su tipo en el mundo. Sus cuatro motores entregan más de 3,000 caballos de fuerza combinados, lo que le otorga una relación potencia-peso de 1,217 caballos por tonelada, comparable con los autos de combustión más extremos de la historia.
Además, su estabilidad se refuerza con vectorización de torque que ajusta cada rueda más de 100 veces por segundo y una suspensión activa DiSus-X que mantiene el control incluso a velocidades extremas. Aerodinámica y neumáticos especialmente diseñados completan un conjunto que desafía los límites conocidos de la velocidad.
Con este logro, BYD demuestra que la electrificación no resta emoción, sino que inaugura una nueva era para los superdeportivos. El U9 no es solo un auto rápido: es la prueba de que la innovación china ya compite en la élite mundial.