El mercado mexicano de pick-ups recibe un competidor inesperado desde China: la GWM POER 500 PHEV. Este modelo híbrido enchufable promete combinar robustez y tecnología, con la intención de disputar terreno a rivales como Toyota Tacoma HEV y BYD Shark.
La POER 500 PHEV ofrece 402 caballos de fuerza y 553 libras-pie de torque gracias a un sistema híbrido Hi4-T que integra un motor 2.0 turbo y un propulsor eléctrico de 120 kW. Su batería de 37.1 kWh asegura hasta 115 km en modo 100% eléctrico bajo ciclo NEDC, mientras que la autonomía total puede superar los 1,000 km. La aceleración de 0 a 100 km/h en 6.9 segundos la coloca como una de las más ágiles de su categoría.
El modelo llega en tres versiones —Premium, Luxury y Ultimate— con precios que oscilan entre 929,900 y 1,159,900 pesos. Entre sus atributos destacan once modos de manejo todoterreno, tres bloqueos electrónicos de diferencial y capacidad de arrastre de hasta 2,500 kg. Además, incorpora funciones de carga externa (Vehicle-to-Load), apuntando a usuarios que buscan versatilidad en trabajo y recreación.
En el interior, GWM apuesta por un enfoque premium: pantalla central de 14.6 pulgadas, clúster digital de 12.3, sonido Infinity y asientos con calefacción, ventilación y masaje en versiones superiores. La seguridad integra seis bolsas de aire y trece asistencias avanzadas (ADAS), en línea con los estándares internacionales.
Con este lanzamiento, GWM no solo busca diferenciarse por potencia y equipamiento, sino también cambiar la percepción sobre la durabilidad y valor de reventa de las pick-ups chinas en México, un desafío aún pendiente.