La organización civil Telecomunicaciones Indígenas Comunitarias A.C. (TIC-AC), con raíces en Oaxaca, obtuvo recientemente una concesión de uso social de espectro radioeléctrico para desplegar una red de voz e Internet en 13 comunidades en lo profundo de la Sierra Tarahumara, Chihuahua —territorio con acceso limitado o costoso a conectividad convencional.
Este proyecto piloto aplica tecnología HF (alta frecuencia), similar a sistemas tipo walkie-talkie o redes de emergencia, con despliegue de antenas y diez equipos de transmisión y recepción. Se espera que cerca de 101,800 personas de los municipios de Batopilas, Bocoyna, Guachochi y Urique obtengan acceso básico a telecomunicaciones. La iniciativa está inspirada en experiencias comunitarias de Brasil, y fue posible gracias al respaldo del IFT, fundaciones y las propias comunidades indígenas.
Este esfuerzo representa un paso significativo hacia la equidad digital y el derecho a la comunicación en zonas tradicionalmente desatendidas. No obstante, enfrenta desafíos esenciales: asegurar que la infraestructura se mantenga operativa, contar con capacidades locales para su gestión y lograr una transición de proyecto piloto a modelo sostenible. La continuidad técnica, financiera y comunitaria del proyecto será clave para evitar que se convierta en una solución temporal.