Sony finalmente se suma a la tendencia de controles parentales avanzados con el lanzamiento de PlayStation Family, una aplicación móvil disponible en iOS y Android que permite a los padres supervisar y administrar la experiencia de juego de sus hijos. Con esta herramienta, los usuarios pueden revisar informes de actividad detallados —incluyendo títulos jugados, tiempo frente a la consola y solicitudes de ampliación de sesiones— y aprobarlas o rechazarlas en tiempo real.
La aplicación también ofrece la posibilidad de restringir el acceso a juegos y aplicaciones, establecer límites de gasto mensual en compras digitales y aplicar filtros de contenido. Además, facilita la gestión de configuraciones de privacidad, controlando con quién interactúan los menores y qué funciones sociales pueden usar. En teoría, esto refuerza la seguridad digital en un ecosistema donde cada vez más niños acceden a experiencias en línea.
No obstante, la llegada de esta app evidencia el retraso de Sony respecto a sus competidores. Nintendo cuenta con una aplicación de control parental desde hace casi diez años, y Microsoft ofrece herramientas similares a través de Xbox Family Settings. Esto deja a Sony como la última gran compañía en ofrecer un sistema robusto de gestión remota, pese a su liderazgo en ventas de consolas.
La pregunta ahora es si este movimiento tardío logrará convencer a los padres que ya están habituados a soluciones más maduras en otras plataformas.



