La Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT) respaldó con énfasis la iniciativa del gobierno mexicano de imponer aranceles elevados —hasta 50 %— a los vehículos importados de China, señalando que la medida es necesaria para restablecer un “piso parejo” frente a prácticas que considera desleales. Según ANPACT, las unidades chinas ingresan al mercado mexicano con precios que califican como dumping, lo que perjudica a las empresas nacionales y aquellas con operaciones de manufactura en México. La asociación pide que las políticas públicas no se limiten al aspecto aduanero: también deberían incluir regulaciones uniformes, cumplimiento normativo similar, y obligaciones equivalentes para todos los actores del mercado.
La medida forma parte de una propuesta legislativa más amplia contenida en el proyecto conocido como Programa de Protección para las Industrias Estratégicas, presentado por el Ejecutivo, que busca reforzar la industria nacional frente a importaciones de países con los que México no tiene tratados comerciales. ANPACT también señaló que estas medidas podrían fomentar mayor inversión local, estimular la innovación y fortalecer cadenas de suministro nacionales.
No obstante, hay riesgos e interrogantes que aún permanecen abiertos: cómo se plasmará la medida en prácticas aduaneras sin generar distorsiones, si los aranceles terminarán encareciendo vehículos para consumidores, y cómo se gestionará la reacción de los socios comerciales afectados. También será decisivo observar la capacidad del mercado para absorber la regulación adicional sin generar pérdidas económicas colaterales.



