La inesperada visita de Lionel Messi al Camp Nou reavivó la nostalgia en Barcelona. Tras liderar la clasificación de Inter Miami en la MLS, el astro argentino apareció el domingo en el remodelado estadio azulgrana, publicando imágenes acompañadas de un mensaje que tocó fibras sensibles: “Ojalá algún día pueda volver, y no solo para despedirme como jugador, como nunca pude hacerlo”.
Según fuentes del club, la visita no estaba prevista. Messi pidió acceso de forma espontánea para recorrer el recinto que fue su hogar durante más de 20 años. El jugador, que dejó el Barça en 2021 tras una abrupta salida rumbo al Paris Saint-Germain, mantiene una relación fría con la directiva de Joan Laporta, quien recientemente expresó su deseo de organizar un homenaje en su honor cuando el estadio reabra oficialmente.
Mientras tanto, Messi se concentrará con la selección argentina en Alicante para preparar el amistoso frente a Angola. Sin embargo, su breve paso por Barcelona fue suficiente para desatar un debate sobre una posible reconciliación.
Más que una simple visita, el gesto del capitán argentino representa el anhelo de cerrar una historia que cambió para siempre el fútbol moderno.