La Selección Mexicana Sub-17 vive horas decisivas en el Mundial de la categoría 2025. Tras cerrar la fase de grupos con tres puntos —producto de una victoria y dos derrotas—, el equipo dirigido por Carlos Cariño necesita que los terceros lugares de otros grupos no superen sus registros para mantenerse en el torneo.
México ocupa el quinto mejor tercer puesto entre ocho grupos definidos, con un balance negativo de -2 en diferencia de goles, lo que lo deja en situación de vulnerabilidad. Por delante están selecciones como Corea del Norte, Egipto, Marruecos y Túnez, con mejores cifras.
El Tricolor debe esperar que en al menos tres de los cuatro grupos restantes (I, J, K y L) los terceros lugares no sumen más de tres puntos ni mejoren su diferencia de goles. De lo contrario, México quedará eliminado prematuramente.
El problema no es solo matemático: la falta de contundencia ofensiva y los errores defensivos han sido determinantes. Aun así, los juveniles mantienen la esperanza de colarse a la siguiente ronda por la vía estadística, un recurso que refleja la fragilidad del proyecto formativo.



