Geoeconomía y Comercio
Este miércoles 3 de diciembre, inicia en Washington la audiencia a la que convocó la oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR por sus siglas en inglés) para escuchar las opiniones y sugerencias de los interesados relacionadas con la renegociación del TMEC. La audiencia se programó inicialmente para el 17 de noviembre, pero fue imposible acomodar a los 175 organismos que solicitaron participar – la enorme mayoría de ellos de Estados Unidos, aunque también hay algunos de México y Canadá – en un solo día, por lo que se reprogramó para tres jornadas.
La audiencia es parte del proceso de consulta previo a la renegociación del tratado, que permitirá al gobierno de Trump conocer la postura del sector privado sobre todo en relación a cinco temas identificados en la convocatoria publicada el 17 de septiembre: 1) la operación e implementación del tratado; 2) su cumplimiento en los tres países; 3) recomendaciones que promuevan el comercio balanceado, nuevos accesos de mercado y que estén alineadas con temas de seguridad económica; 4) factores que estén afectando el clima de inversión en la región, así como la efectividad del TMEC para promover inversiones que fortalezcan la competitividad, productividad y el liderazgo tecnológico de Estados Unidos; y 5) estrategias para fortalecer la seguridad económica y la competitividad de América del Norte, incluyendo la cooperación en temas relacionados con políticas que no sean de mercado y prácticas de otros países.
De los 1515 organismos que enviaron comentarios en inglés por escrito, 175 solicitaron participar en la audiencia. De acuerdo con la ley estadounidense, todos los documentos recibidos deben ser considerados y analizados por el USTR para elaborar la postura de Estados Unidos para la renegociación del TMEC, así como los comentarios que se hagan durante la audiencia de la próxima semana y las respuestas por escrito que solicite el pánel a cualquiera de los participantes relacionados con los comentarios que hagan durante su participación en la audiencia, la que está programada para concluir el viernes cinco.
Reforma, El Economista y El Financiero han publicado notas sobre algunos de los documentos recibidos por el USTR por parte de los principales organismos del sector privado estadounidense con comentarios muy específicos, como la Cámara de Comercio, el Business Roundtable y la Asociación Nacional de Empresas de Manufactura, aunque muchos otros organismos que representan sectores específicos también enviaron sus comentarios como la American Apparel & Footwear Association, la Consumer Technology Association y el National Cotton Council.
Todos hacen referencia a las barreras no arancelarias generadas por el gobierno de López Obrador identificadas en el reporte anual del USTR sobre barreras no arancelarias que se publicó el 31 de marzo, así como a la incertidumbre generada por la reforma judicial. Los comentarios reflejan en su enorme mayoría el interés porque el tratado continúe y citan los beneficios que el TMEC ha generado para toda América del Norte. Los únicos organismos que se oponen son los principales sindicatos agrupados en la AFL-CIO, que argumentan que sobre todo México se ha “robado” empleos bien remunerados de Estados Unidos debido al diferencial de salarios.
Por otra parte, el apoyo al sector agrícola no tiene comparación. México es el principal cliente de los granjeros estadounidenses desde hace una década y su importancia ha crecido este año a partir de que China dejó de comprar soya y otros granos a Estados Unidos a partir de la implementación de los aranceles al fentanilo en marzo, lo que ha derivado en fuertes demandas de apoyo por parte de los agricultores de ese país. Trump prometió un cheque por 2,000 dólares a quienes ganen menos de 100,000 dólares anuales de los ingresos que ha generado por los aranceles, pero el pago de este cheque no es seguro hasta conocer el fallo de la Suprema Corte de Justicia sobre la legalidad de los aranceles aplicados en base a la Ley de Poderes Económicos Internacionales de Emergencia.
Habrá que esperar la reacción de la presidenta Sheinbaum a los comentarios de la audiencia de la próxima semana. Seguramente los tratará de descalificar argumentando que están mal informados, pero el gobierno no los puede ignorar porque el USTR y el congreso de Estados Unidos los tomarán muy en serio. Y las cifras sobre nuevos proyectos de la inversión extranjera directa confirma que cada vez llegan menos empresas nuevas al país.



