Durante el tercer trimestre de este año, la economía mexicana decreció. Conviene recordar que el crecimiento económico se mide por el comportamiento de la producción de bienes y servicios destinados al consumo final, lo que se conoce como Producto Interno Bruto. Esta producción está directamente relacionada con la creación de empleos, porque para producir alguien tiene que trabajar, y con la generación de ingresos, porque a quien trabaja se le paga por hacerlo. Ambas variables —empleo e ingreso— determinan en buena medida el bienestar de las personas. Por ello, cuando la economía decrece, se afecta la creación de empleos, se reduce la generación de ingresos y, en consecuencia, se deteriora el bienestar.
Durante el tercer trimestre de este año, comparado con el mismo trimestre del año pasado, la economía mexicana decreció 0.3%. Para tener un punto de referencia: durante el tercer trimestre de 2023 la economía creció 3.4%; un año después, en el tercer trimestre de 2024, creció 1.5%; y hoy, en el tercer trimestre de 2025, decreció 0.3%. Sin duda preocupante, sobre todo por lo que representa en términos de producción, empleo e ingreso.
Si pasamos del dato macroeconómico a indicadores microeconómicos y observamos el Indicador Mensual de la Actividad Industrial —que aporta alrededor de una tercera parte de la producción de bienes del país—, los datos de septiembre muestran lo siguiente:
- En septiembre del año pasado, en términos anuales, la actividad industrial creció 0.7%.
- Un año después, en septiembre de 2025, decreció 3.3%.
Pasamos de crecer 0.7% a decrecer 3.3%.
Si analizamos la comparación mensual —cada mes contra el mes inmediato anterior—, en septiembre del año pasado la actividad industrial creció 0.6%, mientras que en septiembre de 2025 decreció 0.4%.
¿Qué tenemos? Una muestra clara de la falta de dinamismo de la economía mexicana.
Otra evidencia de que la economía avanza con el freno de mano puesto proviene del registro administrativo de la industria automotriz de vehículos pesados —camiones, autobuses, etc.—, cuyos resultados en octubre fueron realmente preocupantes. Veamos:
Ventas al menudeo
- Octubre del año pasado: +17.8%
- Octubre de 2025: –45.5%
Ventas al mayoreo
- Octubre del año pasado: +43.5%
- Octubre de 2025: –61%
Producción de vehículos pesados
- Octubre del año pasado: –7.8%
- Octubre de 2025: –58.8%
Exportación
- Octubre del año pasado: –19.3%
- Octubre de 2025: –55.3%
Todo esto constituye otra muestra de la falta de dinamismo económico. Y conviene subrayarlo: esta falta de dinamismo no se debe a las amenazas arancelarias de Trump ni a factores externos. Tiene que ver con la inseguridad, comenzando por la inseguridad jurídica generada por la Cuarta Transformación, la cual se traduce en desconfianza entre los empresarios —nacionales y extranjeros— para invertir directamente en México.
Ahí están las consecuencias: una muy, pero muy preocupante falta de dinamismo económico, tanto en los indicadores macroeconómicos como en los microeconómicos.
¿Cuál es el principal reto económico del país hoy? Recobrar la confianza de los empresarios para invertir directamente en México. Algo que este gobierno de la 4T parece, simple y sencillamente, no entender.



