Como parte del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, el gobierno federal incorporó a 270 nuevos trabajadores de la salud del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para fortalecer la atención hospitalaria en la entidad. Se trata de 127 mujeres y 143 hombres, entre personal de enfermería, paramédicos y médicas y médicos familiares y de distintas especialidades.
De acuerdo con la información oficial, este personal se integrará a Hospitales Rurales en Paracho, Ario de Rosales, Buenavista, Coalcomán, Villamar, Huetamo y Tuxpan, así como a Hospitales de Zona en Uruapan, Lázaro Cárdenas, Morelia y Zacapu. Entre las especialidades incorporadas se encuentran gastroenterología, anestesiología, cirugía general, cirugía oncológica, ginecología, neonatología, urgencias, terapia intensiva, medicina interna, pediatría, traumatología, ortopedia y reumatología, lo que busca ampliar la capacidad de resolución en hospitales que históricamente han enfrentado falta de personal.
La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que la basificación de estos trabajadores responde a una demanda de largo plazo del personal del IMSS, que durante años ocupó plazas temporales. Al mismo tiempo, varios profesionales cambiarán de adscripción para cubrir hospitales y clínicas rurales con déficit de médicos y enfermeras, lo que se presenta como una acción central del plan federal para mejorar la atención en Michoacán. El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla agradeció el respaldo y felicitó al personal que se integra de manera definitiva al sistema.
En paralelo, la Secretaría de Salud informó sobre la situación de la influenza H3N2 subclado K, también conocida como “super gripe”, tras la alerta emitida por la Organización Mundial de la Salud. En México, a la fecha se ha registrado un solo caso, en una paciente de 82 años atendida en el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER). La autoridad sanitaria subrayó que esta variante responde al tratamiento habitual y se previene con la vacuna Mexinvac, producida en el país, de la cual existe disponibilidad suficiente para la población en riesgo.
El secretario de Salud, David Kershenobich Stalnikowitz, recordó que deben vacunarse niñas y niños de seis meses a cinco años, adultos de 60 años o más y personas con enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión, enfermedad renal crónica, obesidad, asma o padecimientos que comprometan el sistema inmunológico. Este llamado coloca la vacunación como herramienta clave para reducir complicaciones y hospitalizaciones, especialmente entre grupos vulnerables.
El fortalecimiento del sistema también se apoya en las Rutas de la Salud, operadas por IMSS-Bienestar. Desde su puesta en marcha el 6 de diciembre, han distribuido más de 115 millones de piezas de medicamentos en 8,440 centros de salud y 646 hospitales, garantizando insumos para cirugías y tratamientos especializados. En una cuarta entrega, 325 Rutas de la Salud abastecieron a 640 hospitales con más de 14 millones de piezas adicionales, con el objetivo de mantener la continuidad de los servicios.
Por su parte, el ISSSTE reportó avances en infraestructura: reactivó la construcción de una nueva Unidad de Medicina Familiar en Arcelia, Guerrero, inició obras de otra clínica en Naucalpan, Estado de México, y prácticamente concluyó la demolición del antiguo Hospital General de Tlatelolco “Dr. Gonzalo Castañeda”, además de habilitar el primer consultorio en Tarímbaro dentro del propio Plan Michoacán.
En conjunto, la incorporación de personal, el abasto de medicamentos, la vigilancia epidemiológica y las obras de infraestructura muestran una estrategia que vincula seguridad, salud y cohesión social. Para la población, esto se traduce en un mensaje claro: reforzar la red pública de salud, garantizar acceso a servicios y vacunas, y mejorar la capacidad de respuesta ante riesgos como la influenza H3N2 son pasos fundamentales para proteger el bienestar cotidiano y reducir brechas de atención entre regiones urbanas y rurales.



