Diputados de Morena y del Partido del Trabajo (PT) constituyeron un grupo de hermandad México-Cuba en la Cámara de Diputados, como una iniciativa paralela a los mecanismos formales de amistad parlamentaria y en respuesta a la negativa del coordinador del PRI, Rubén Moreira, de instalar un ente oficial de relación con la isla.
La decisión fue anunciada durante una reunión en la que se inscribieron 26 legisladores. De acuerdo con la diputada María Magdalena Rosales, el contexto internacional influyó de manera directa en la creación del grupo, particularmente por las políticas impulsadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que, señaló, afectan tanto a México como a Cuba.
Desde la bancada de Morena, la vicecoordinadora Dolores Padierna Luna explicó que el grupo de hermandad no busca sustituir a un grupo de amistad formal, sino funcionar como un espacio parlamentario con un alcance más amplio. En sus palabras, se trata de una plataforma que combina cooperación legislativa con una definición política y ética del vínculo histórico entre ambos países. Padierna adelantó que este miércoles sostendrán un primer diálogo con el nuevo embajador cubano en México, Eugenio Martínez Enríquez.
Durante el encuentro, algunos legisladores plantearon dos rutas de acción frente a la postura del PRI: impulsar la destitución de Rubén Moreira como presidente del grupo de amistad correspondiente o desarrollar un trabajo paralelo desde el nuevo grupo de hermandad. Entre las propuestas discutidas se encuentra la promoción de acciones ciudadanas de apoyo humanitario a Cuba y la organización de un encuentro de solidaridad con la participación del embajador.
Los diputados subrayaron que la relación entre México y Cuba se ha mantenido a lo largo del tiempo pese a presiones externas y cambios en el orden internacional. Desde esta óptica, el grupo busca fortalecer el diálogo bilateral y contribuir a la cooperación en áreas consideradas estratégicas, con especial énfasis en el componente humanitario.
Padierna Luna insistió en que la cooperación no debe entenderse como un gesto simbólico, sino como una respuesta concreta a necesidades básicas. En ese sentido, destacó la importancia del acceso a la energía como condición para garantizar servicios esenciales como salud, educación, agua y producción de alimentos, y expresó el rechazo del grupo a medidas unilaterales que, desde su perspectiva, utilizan el sufrimiento de los pueblos como herramienta de presión política.
Además, el diputado José Narro informó que se prepara una reunión virtual entre exalumnos que estudiaron medicina en Cuba y el embajador cubano, mientras que Padierna planteó la posibilidad de una visita legislativa a la isla entre abril y mayo.
La creación del grupo de hermandad introduce un nuevo elemento en la dinámica parlamentaria mexicana, al abrir un espacio de cooperación política y social que opera al margen de los canales institucionales tradicionales, pero que busca incidir en la relación bilateral entre México y Cuba desde el ámbito legislativo.



