Aunque diciembre dio un respiro, el balance anual dejó una señal clara: en 2025 México recibió menos remesas que el año anterior. Los ingresos por remesas sumaron 61,791 millones de dólares en todo el año, por debajo de los 64,746 millones registrados en 2024, lo que implicó una caída anual de 4.6%. En paralelo, los egresos (remesas enviadas desde México al exterior) totalizaron 1,183 millones de dólares, una reducción anual de 9.6% frente a 2024. Con ello, el superávit de la cuenta de remesas en 2025 fue de 60,608 millones de dólares, también menor al de 2024 (63,438 millones), con un descenso de 4.5%.
Diciembre: más dólares, menos envíos
En diciembre de 2025, los ingresos por remesas alcanzaron 5,322 millones de dólares, con un crecimiento anual de 1.9%. Sin embargo, el detalle muestra un cambio importante: ese avance se dio pese a que el número de transacciones bajó 6.4%, porque el monto promedio por envío subió 8.8%. En cifras: se registraron 13.1 millones de operaciones, con una remesa promedio de 408 dólares.
Del lado de los egresos, en diciembre salieron 122 millones de dólares, un aumento anual de 9.4%, impulsado por un alza de 11.5% en el monto promedio (420 dólares), a pesar de que el número de operaciones se redujo 2.0% (291 mil).
El saldo sigue alto, pero se ajustó al cierre del año
La cuenta de remesas cerró diciembre con un superávit de 5,200 millones de dólares, superior al de diciembre de 2024 (5,111 millones). Aun así, con cifras desestacionalizadas, el cierre de 2025 fue menos favorable que noviembre: los ingresos cayeron 1.6% mensual, los egresos subieron 2.6%, y el superávit se ubicó en 5,057 millones, por debajo del nivel observado en noviembre (5,144 millones).
Cómo se están cobrando las remesas
En 2025, el 99.1% de las remesas que entraron al país se hizo mediante transferencias electrónicas (61,197 millones de dólares). Dentro de ese flujo electrónico, el cobro se dividió prácticamente a la mitad: 49.6% se cobró en efectivo (30,331 millones) y 50.4% llegó como depósito a cuenta (30,866 millones). Las remesas en efectivo y especie representaron 0.7% (463 millones) y las money orders el 0.2% (131 millones).
En conjunto, el reporte deja dos lecturas: el año cerró con un descenso relevante en el total anual, y al mismo tiempo muestra cambios en el “cómo” se envía y cobra el dinero, con un peso creciente del depósito bancario frente al efectivo.



