La estrategia federal para contener el brote de sarampión en México entra en una fase de aceleración. La presidenta Claudia Sheinbaum informó que la meta es alcanzar la aplicación de 2.5 millones de dosis semanales, respaldada —según afirmó— por un abasto suficiente de vacunas en el país.
Durante la conferencia “Las mañaneras del pueblo”, la mandataria sostuvo que actualmente existen 27 millones de dosis disponibles y que se encuentran en proceso de adquisición alrededor de 15 millones adicionales mediante la Organización Panamericana de la Salud. El propósito, explicó, es asegurar la cobertura tanto para este año como para el siguiente y evitar un escenario de mayor propagación.
El ritmo de aplicación ha aumentado de forma significativa. Entre el 7 y el 13 de febrero se administraron cerca de 1.7 millones de vacunas, casi el doble en comparación con la semana previa. Desde que se confirmó el primer caso en febrero de 2025, se han aplicado más de 16 millones de biológicos en todo el país. En ese periodo se han registrado 9 mil 400 casos y 29 defunciones, de las cuales 21 ocurrieron en Chihuahua.
La orientación de la Estrategia Nacional de Atención al Sarampión prioriza a niñas y niños de entre 6 meses y 12 años que no hayan recibido la vacuna o cuya primera dosis tenga más de seis meses de haberse aplicado. También se incluye a personas de 13 a 49 años con esquema incompleto o sin antecedente de vacunación, particularmente en 11 entidades con mayor incidencia por cada 100 mil habitantes: Jalisco, Colima, Chiapas, Sinaloa, Durango, Ciudad de México, Nayarit, Tabasco, Sonora, Tlaxcala y Puebla.
El subsecretario Eduardo Clark García Dobarganes indicó que la incidencia nacional es relativamente baja y que la mayoría de la población está inmunizada. Reiteró que la vacuna es gratuita y puede aplicarse en más de 20 mil puntos de atención pública, incluidas las Unidades de Medicina Familiar de todas las instituciones, sin importar la afiliación.
Por su parte, el subsecretario Ramiro López Elizalde explicó que las mujeres embarazadas no deben vacunarse debido a que se trata de virus vivos atenuados que pueden transmitirse por vía placentaria. En caso de presentar síntomas, existen alternativas hospitalarias para fortalecer la respuesta inmunológica. En pacientes con cáncer, la aplicación dependerá de la recomendación médica.
La administración federal mantiene coordinación con los gobiernos estatales, especialmente en las entidades con mayor número de casos. La meta de 2.5 millones de dosis semanales refleja una apuesta institucional por ampliar la cobertura en el menor tiempo posible, bajo el argumento de que existe disponibilidad suficiente y capacidad operativa para sostener el ritmo de vacunación contra el sarampión.




